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Marielena Rodriguez|Venezuela

Por lo demás, hermanos tdo lo q es verdadero, tdo lo honesto, tdo lo justo,tdo lo puro, todo lo amable, tdo lo q es ensu buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza en esto pensad Lo q aprendisteis y recibisteis y oisteis y visteis en mi


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Padrecito want to give me strength to endure the pain of the loss of my father. Everything was so fast .. I reset me and gave me time to enjoy the last few years. I only ask you give me the |المـزيد

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Marielena Rodriguez Apr 01, 2010 4 تعليقات

CONTESTACIÓN PARA UNA ORACIÓN SIN RESPUESTA!!!! ¿Cómo llegó la contestación? “…mandadme (ordéname, dirígeme) acerca de mis hijos, y acerca de la obra de mis manos”. Isaías 45:11 Quiero establecer algo bien claro desde un principio: creo con todo mi corazón que Dios escucha y responde nuestras oraciones. También quiero establecer que el método de oración que deseo presentarte en este libro no es el único establecido por Dios. Quiero compartir contigo una revelación divina que ha de solucionar uno de los problemas más grandes de la iglesia de hoy: oraciones sin respuestas. Recibí esta revelación mientras revisaba unas notas tomadas durante la predicación de un compañero pastor. “…mandadme (ordéname, dirígeme) acerca de mis hijos, y acerca de la obra de mis manos”. Isaías 45:11 Que maravillosa declaración hace Dios: “Mandadme acerca de la obra de mis manos”. Aunque había leído esta Escritura en varias ocasiones, no le había prestado mucha atención a las implicaciones espirituales que establece. De repente estas palabras se hicieron reales en mi vida. Cuán poderoso es pensar que el Dios Todopoderoso nos declare que podemos ordenar la obra de Sus manos. Tú y yo tenemos la capacidad de dirigir la mano de Dios. 4 Contestación a una oración sin respuesta Todos los derechos reservados © 2009 Otoniel Font El lenguaje original concuerda Luego de verificar este pasaje bíblico en el lenguaje original, confirmé que la traducción es correcta. Dios claramente invita a Sus hijos a dirigir la obra de Sus manos. Dios nos da la autoridad para ordenar Su mano hacia los lugares donde más necesidad tengamos. Cuando entendemos esta verdad, podemos asimilar fácilmente que Dios desea que sus hijos(as) reinemos con Él. “Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”. Romanos 8:17 Si somos coherederos con Cristo, entonces tenemos la capacidad de reinar con Él. Dios desea tu consejo No permitas que la idea de estar en la posición de decirle a Dios la solución a un problema te moleste. Jesús invitó a sus discípulos a que tomaran decisiones con Él. Cuando tuvieron que alimentar a más de cinco mil personas Jesús le preguntó a Felipe por una solución. “Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?”. Juan 6:5 En vista de que Felipe no tuvo una solución, Jesús le dio la oportunidad a Andrés y éste recomendó que utilizaran el almuerzo que un niño tenía. “Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo: Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?” Juan 6:8-9 Milagros y prodigios Mientras continué con mi estudio, encontré que cuando los hijos de Dios trabajan con Él grandes milagros comienzan a manifestarse. “Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén”. Marcos 16:20 Recuerde que Dios nos ha levantado para que seamos Sus colaboradores en el reino. “Y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús”. Efesios 2:6 Un misterio revelado Dentro de mi estudio encontré también ciertas oraciones que tomaron largos periodos de tiempo para ser contestadas. Hay dos en particular que captaron mi atención, la oración de Ana y la viuda de Zarepta. Entendí que ambas oraciones tenían algo en común. Ambas mujeres hicieron algo que rápidamente cambiaron una oración sin respuesta a una oración contestada. Muchos han estudiado estos pasajes y han menospreciado lo que estas mujeres hicieron para recibir la contestación a sus oraciones. Para muchos es algo difícil de asimilar y aceptar. Definitivamente lo que estas mujeres hicieron no es el método convencional. No podemos olvidar que muchas veces los principios divinos son totalmente opuestos a los métodos convencionales del hombre. “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientosni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová”. Isaías 55:8 Algunos se oponen a esta revelación divina, pero tenemos que comprender que muchas verdades espirituales no encajan fácilmente con las doctrinas tradicionales que la iglesia ha enseñado. Muchas vidas cambiadas Me alegro al testificar que conozco muchas vidas que han sido transformadas por esta revelación. Si permites que el Espíritu Santo hable a tu vida a través de estas Escrituras, tu vida de oración será más efectiva. Capítulo 1 Respuesta a la Oración de Ana “E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza”. 1 Samuel 1:11 Ana es un ejemplo de una oración que tardó un tiempo significativo en ser contestada. Esta mujer deseaba con todo su corazón tener un hijo. Cuando estudiamos con detenimiento todo el relato de su historia podemos notar que había transcurrido un largo tiempo. Esta mujer hacía oraciones constantemente y no recibía contestación. Simplemente, su oración no era contestada. Una mujer santa La Palabra nos establece que esta mujer era una fiel creyente del Dios Todopoderoso. Ella y su esposo iban constantemente a Siloe y adoraban a Dios en cada una de las fiestas. Durante esos viajes hacían los sacrificios apropiados y daban generosamente a Dios. Todo lo que conocemos de Ana es que era una fiel creyente. Era una mujer que sabía adorar a Dios y sus oraciones eran constantes. Su mayor deseo era tener un hijo. Todas las mañanas se levantaba muy temprano y su clamor era el mismo: “Oh Dios, dame un hijo. Por favor dale a tu sierva un hijo”. Durante todo el día clamaba a Dios. Probablemente todos en su casa conocían su oración. Puedo imaginar a Ana pidiéndoles a sus hermanos en la fe que se pusieran de acuerdo con ella en oración por la petición de su corazón. Todos los ángeles del cielo conocían su deseo. Para ser más gráficos, todo el mundo en el cielo y la tierra conocían la oración de Ana. Todos parecían conocer su deseo, excepto Dios. Esto es un ejemplo de una oración frustrante, una oración que no recibe contestación. Acción violenta Las Escrituras nos muestran que la amargura de esta mujer la llevó a no comer y hacer cambios radicales en su manera de orar. Cuando su esposo, Elcana, observó los cambios en la vida de Ana intentó convencerla de que se resignara. “Y Elcana su marido le dijo: Ana, ¿por qué lloras? ¿por qué no comes? ¿y por qué está afligido tu corazón? ¿No te soy yo mejor que diez hijos?”. 1 Samuel 1:8 Me imagino sus amigos tratando de convencerla que renunciara a su sueño. Le dirían cosas como: “Ana si Dios no te lo ha dado es porque no es Su voluntad… Ana si Dios quisiera dártelo ya lo hubiera hecho… Ana recuerda que no todo el mundo puede obtener las cosas que desean”. ¿Cuántas veces has escuchado frases como estas? ¿Cuántas veces te han tratado de convencer de que la bendición es tan sólo para algunas personas? Si esto es así, entonces tengo noticias para ti, todo lo que te hace falta es mover la mano de Dios hacia la necesidad que tienes en este instante. Dirigida por la desesperación, ella hizo una nueva movida, tomó una decisión agresiva para mover la mano de Dios. Gracias a Dios que esta mujer estuvo dispuesta a olvidar los viejos métodos de oración. Gloria a Dios que estaba dispuesta a utilizar un nuevo método para recibir la contestación a una oración que no tenía respuesta. Por favor, no te sorprendas con la idea de tomar una acción violenta en tu vida de oración. Muchas veces es necesario tomar decisiones de fe agresivas, especialmente cuando nuestras oraciones no han sido contestadas. “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan”. Mateo 11:12 Una oración poco convencional Podemos notar la desesperación en el corazón de Ana en la forma inusual en que esta mujer comienza a orar. Se acerca a Dios fuera de los términos establecidos por la tradición. Sus palabras llevaban una carga emocional muy fuerte. Ana comprendió que sus oraciones no estaban dando resultado porque no habían llevado a Dios a moverse a favor de ella. Luego de cambiar su estilo de oración, en sólo horas recibió respuesta. Un nuevo ingrediente en su oración la transformó de una sin respuesta a una oración contestada “E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza”. 1 Samuel 1:11 La oración de Ana rompió con todos los esquemas tradicionales. Esta oración es la pesadilla de muchos teólogos modernos pues abiertamente Ana acusa a Dios de olvidarse de ella. “… Si te dignares mirar a la aflicción d e tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva…” 1 Samuel 1:11 No voy a debatir los méritos teológicos de esta oración. Sí puedo recordarte lo que el profeta Isaías declaró: “¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti. He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros”. Isaías 49:15-16 Dios grabó tu nombre en Sus manos porque Él desea acordarse de ti. Espero que hayas recibido esta revelación. Dios se hizo un tatuaje con tu nombre en la palma de Su mano. Dios claramente desea que nosotros le recordemos Sus promesas. “Y pondrás las dos piedras sobre las hombreras del efod, para piedras memoriales a los hijos de Israel; y Aarón llevará los nombres de ellos delante de Jehová sobre sus dos hombros por memorial”. Éxodo 28:12 Note que cuando el sacerdote entraba en la presencia de Dios llevaba piedras sobre sus hombros. Los nombres de las doce tribus de Israel estaban grabados en esas piedras. Medite en esto por un momento. Dios utiliza estas piedras como un memorial o recordatorio para recordar a Israel. Moisés le recordó a Dios “Entonces Moisés oró en presencia de Jehová su Dios, y dijo: Oh Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte?... Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre. Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo”. Éxodo 32:11, 13-14 Estos versos te demuestran claramente que Dios desea que tú le acuerdes lo que El te ha prometido. Ana confronta a Dios Ana encontró una nueva manera de orar que no contradice lo establecido por la Palabra de Dios. Ella simplemente expresó sus sentimientos acerca de la situación por la que había estado orando por tanto tiempo sin recibir contestación alguna. Ella realmente se sentía olvidada y se lo expresó a Dios. Realmente ella demandó una respuesta de parte de Dios y recibió la misma. Ana negocia con Dios Si estudiamos cautelosamente la próxima parte de la oración de Ana, observamos la oferta que esta mujer le propone a Dios. “E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza”. 1 Samuel 1:11 No podemos tomar esta oferta en vano. Ana no tenía hijo y éste sería su primero. Ella estaba ofreciendo a Dios lo que ella tanto deseaba. Esta acción de Ana provocó que Dios le prestara atención. Ella logró convertir el deseo de ella en el deseo de Dios. Ahora era Dios quien deseaba un hombre dedicado a Él. Ahora Dios deseaba tener un hombre que pudiera ser educado y dirigido por Él para una gran obra. Dios miró hacia el futuro y vio al profeta Samuel cumpliendo con los propósitos divinos. No permitas que la unión de la oración de Ana con su promesa a Dios perturbe tus pensamientos. No es erróneo hacer un pacto¡Cuán rápido se movió la mano de Dios a favor de Ana cuando ella unió su oración con su ofrenda! Repasemos brevemente lo que hizo Ana para lograr mover la mano de Dios. Primero, ella hizo un voto a Dios. La palabra “voto” o “pacto” demuestra una promesa firme. Un pacto va más allá de nuestras emociones. Muchas personas hacen promesas simplemente por salir del paso. Sin embargo, un pacto es producto de la convicción del espíritu del hombre. Segundo, ella demandó de Dios el no ser más olvidada. El pacto que ella hizo le daba el derecho de hacer esta petición a Dios. Tercero, el pacto de Ana involucraba la acción de dar. La diferencia entre una promesa y un pacto es que los pactos siempre demandan una acción de ambas partes. Dios se acordó de Ana Presta atención a la reacción de Dios ante la propuesta de Ana. Dios aceptó la oferta que Ana le hizo concediéndole el deseo de su corazón. “Y levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová, y volvieron y fueron a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana su mujer, y Jehová se acordó de ella”. 1 Samuel 1:19 Al Dios conceder el deseo de Ana luego de que ella hiciera esta clase de oración, Dios está aprobando este método para mover Su mano. Claramente la Biblia nos muestra que Dios respondió rápidamente a la propuesta de Ana. Estoy seguro que la oración que Ana hizo causa mucho cuestionamiento a los teólogos tradicionales. Para muchos es inconcebible que Dios se mueva a favor del hombre por un voto que hagamos. Pero el método de oración que Ana utilizó dio fin a años de espera a una oración que no había sido contestada. El milagro no se detiene ahí, la Biblia nos permite que Ana recibió muchos hijos más “Y visitó Jehová a Ana, y ella concibió, y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el joven Samuel crecía delante de Jehová”. 1 Samuel 2:21 La oración de Ana unida a su pacto y su ofrenda provocó que su matriz se abriera para recibir mayores bendiciones. Esta oración no permitió que ella recibiera sólo un hijo, sino que continuara siendo la portadora del milagro divino. ¿Qué pensarían aquellos que trataron de desanimar a Ana al ver que la misma recibió múltiples bendiciones de Dios? Una viuda detiene al ángel de la muerte “Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir”. 1 Reyes 17:12 Pongamos nuestra atención por un momento en una mujer la cual estaba a tan sólo horas de su muerte. Como Ana, esta era una mujer creyente. Cuando examinamos su historia es evidente que ella oraba por largas horas. A pesar de sus oraciones su comida se iba acabando rápidamente. Sus oraciones todavía no habían causado el milagro que estaba esperando. Esta mujer es especial para Dios, porque Dios planificó una visita entre ella y el gran profeta Elías. Presta atención a lo que ella hace para recibir la contestación a su oración. Con la ayuda del hombre de Dios, esta mujer añade el ingrediente que faltaba para cambiar una oración sin respuesta en el milagro que acabaría con su escasez Podemos deducir que esta mujer era una muy espiritual. La historia nos muestra que caminaba cerca de Dios y que recibía instrucciones directas de Él. La Biblia nos dice que Dios hablaba con ella audiblemente. También es necesario observar que Dios confió en sus manos la vida de uno de sus profetas. “Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente”. 1 Reyes 17:9 Unas palabras sobresalen de este verso. Dios le dijo al profeta “le he dado orden a una viuda”. Dios había hablado a esta mujer directamente acerca de lo que ella tenía que hacer. Dios le había dado una orden que provocaría que su oración fuera contestada. Las largas horas que esta mujer había invertido en oración le habían dado acceso a la voz de Dios. Pero aún, su oración no había sido contestada. Una madre sola Luego de establecer la relación cercana entre Dios y esta mujer, prestemos atención a su situación personal. La Biblia dice que esta era una mujer viuda y para completar la situación tenía un hijo. De todos los retos que las madres enfrentan, considero que uno de los más difíciles de afrontar es el mantener comida en sus mesas. Su situación de escasez definitivamente la había llevado a orar constantemente, pero a pesar de sus oraciones la harina y el aceite seguían agotándose. ¿Puedes imaginar la oración de esta mujer? “Oh Dios, mi hijo y yo necesitamos un milagro, Señor ayúdanos que perecemos”. Día tras día su oración aumentaba, pero la harina y el aceite escaseaban. ¿Cuántas veces te has encontrado en una situación similar? Mientras más oras a Dios más lejos ves Su respuesta. Peor aún, las cosas parecen marchar hacia atrás.Muchas personas consideran que cuando Dios no responde las oraciones es porque pedimos egoístamente o para nuestros placeres. Para muchos el pedir por una casa, carro o algún deseo en particular es algo incorrecto. Esta mujer no estaba pidiéndole a Dios ninguna de estas cosas. Esta mujer deseaba alimento para ella y su hijo. La oración de esta viuda era una simple e iba dirigida a suplir una necesidad básica, pero aún no era contestada. Ante una situación como esta una de las reacciones naturales de la mente del hombre es el temor. Luego de invertir días en oración y no recibir contestación nos preguntamos si Dios se ha olvidado de nosotros. El simple hecho de sentirnos olvidados por Dios provoca miedo hacia lo que pueda ocurrir. Muchas veces recurrimos a Dios luego de haber pedido ayuda a todos los que están a nuestro alrededor. Dios se convierte en nuestro último recurso y cuando Él no responde en el momento que nosotros pensamos apropiado o de la manera que pensamos que Él debería hacerlo, el miedo se apodera de nuestras vidas. En nuestra mente natural pensamos: “¿Si Dios no nos ha ayudado, quién nos podrá ayudar?”. Una de las cosas que más miedo provoca en el hombre es la insuficiencia o la escasez. Puedo imaginar la angustia de esta mujer al observar día tras día como el aceite y la harina iban disminuyendo. Todos nosotros nos hemos encontrado en situaciones donde lo que tenemos a nuestra mano no es suficiente para poder cubrir nuestras necesidades. De repente la atención de esta mujer fue capturada por una persona conocida. El hombre de Dios se estaba acercando a ella. La viuda pensaba que no tenía nada que ofrecer al profeta. Puedo imaginar a la viuda pensar: “Si tan sólo el profeta hubiera llegado en otro momento, podría recibirlo en mi casa”. Pero Dios había decidido que este momento era el preciso para un encuentro entre esta mujer y el hombre de Dios. Sin ella darse cuenta la provisión divina se estaba acercando. Un vaso de agua El profeta comenzó la conversación con esta mujer haciéndole una simple petición. “Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba”. 1 Reyes 17:10 Sin vacilación la mujer se movió a cumplir con la petición del hombre de Dios. Recordemos que Dios le había dado orden a esta mujer de sostener al profeta. Por lo tanto, mientras ella se retiraba para buscar el vaso de agua, en su interior ella sabía lo que el profeta iba a pedir. Dios ya se lo había revelado, que era su tarea hacerse cargo del hombre de Dios. A pesar de que Dios le había dado esta orden, puedo imaginar el temor que podía sentir esta mujer cuando recordaba que lo que le quedaba era un puñado de harina y un poco de aceite. De repente, ella escuchó las palabras del profeta pidiéndole que le hiciera una torta a él primero. “Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo”. 1 Samuel 17:13 Él pudo haber pedido por un lugar donde dormir, pudo haber requerido ropa para vestir, pero le pidió lo que más escaso ella tenía. La acción del profeta puso a esta mujer cara a cara con la escasez. La acción del profeta la llevó al punto de enfrentar su mayor miedo. Las palabras del profeta la pusieron en la encrucijada de creer en la orden que Dios le había dado o simplemente actuar de acuerdo a sus instintos maternales. “Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir”. 1 Samuel 17:12 La fe de esta mujer fue conmovida por la demanda que el profeta puso sobre su vida. Su respuesta demuestra que buscó por un momento la compasión del profeta. Buscaba identificar al profeta con su situación, pero el profeta buscaba conectarla a ella a la provisión divina. Prestemos cuidadosa atención a la declaración que hizo la viuda. La viuda respondió al profeta diciendo: “vive tu Dios…”. Note que ella no dijo “viva mi Dios”. Esta frase demuestra que la larga oración sin respuesta había socavado la fe que esta mujer tenía en Dios. ¡Cuán terrible son las oraciones sin respuesta! La situación difícil en la que se encontraba sin darse cuenta la había separado de Dios. Podemos ver cómo la fe de esta mujer había sido conmovida con la situación al culminar sus palabras declarando que ella y su hijo iban a morir. Claramente le dijo al profeta cual era la expectativa que ella tenía por causa de la situación en la que se encontraba. No tuvo vergüenza en demostrar que ya estaba al borde de la desesperación por causa de la escasez que estaba experimentando. La idea de que Dios se había olvidado de ella había causado desánimo y frustración en sus pensamientos. Por eso no podemos permitir que nuestras emociones tomen el control de nuestras palabras y nuestras acciones en los momentos cuando más necesitamos que nuestra fe sea la que hable y la que actúe. No tengas temor Lo primero que hizo el profeta fue desconectarse de las emociones que esta mujer estaba manifestando. Él declaró que ella no tenía razón por la cual tener temor. El temor atrae a nuestras vidas las cosas que en nuestro interior no deseamos “Porque el temor que me espantaba me ha venido, Y me ha acontecido lo que yo temía”. Job 3:25 Cuando caminamos en temor nos convertimos en imanes que atraen toda clase de mal a nuestras vidas. En medio de situaciones difíciles es necesario aprender a separarnos de ella estableciéndonos firmes en las promesas divinas. El temor no proviene de Dios. Es necesario que podamos sobrepasar todo pensamiento negativo y podamos conectarnos a la fuente de todo poder. El miedo no trae nada productivo a nuestra vida. Cuida tus palabras El profeta ordenó a esta mujer que hiciera de acuerdo a lo que ella había dicho. “Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo”. 1 Reyes 17:13 La mujer había establecido que ella iba a preparar una pequeña torta para ella y su hijo y luego morir. El profeta le ordenó que continuara con lo que había propuesto en su corazón. Que fuera y preparara aquella torta, pero ahora la pusiera en sus manos. El profeta le cambió la confesión que aquella mujer había hecho. Elías declaró que al ella cumplir con sus palabras el aceite ni la harina escasearía. Por el contrario, no tan sólo él participaría de una buena comida, sino que ella y su hijo tendrían en abundancia. Cuando la escasez y la insuficiencia llegan a nuestras vidas tenemos que tener sumo cuidado con las palabras que hablamos. No podemos darle poder a la escasez con nuestras palabras. Las circunstancias no necesariamente determinan nuestro final. Nuestra fe tiene el poder para cambiar todas nuestras circunstancias, no importa cuan trágicas y difíciles se vean. Se añade una ofrenda A las múltiples oraciones de la viuda el profeta le añadió el ingrediente que hacía falta. Las muchas oraciones de la viuda no habían traído la provisión, pero el profeta puso en sus manos la combinación perfecta para que la poca harina y aceite que le quedaban se multiplicaran. Cuando nos enfrentamos a la escasez y Dios demanda de nuestras vidas una ofrenda de sacrificio tenemos que estar claros que Él no quiere añadir más a nuestra miseria. Cuando demanda una ofrenda nunca es para restar, por el contrario, es para multiplicar bendiciones sobre nosotros. “Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir”. Lucas 6:38 Las palabras del profeta fueron claras y precisas. La mano de Dios se movería hacia los barriles vacíos si la viuda estaba dispuesta a añadir una semilla a su oración. “Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra”. 1 Reyes 17:13-14 La viuda recibió el mensaje y estuvo dispuesta a añadir a su oración el ingrediente que faltaba. La Palabra declara que esta mujer hizo de acuerdo a las palabras del profeta. “Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías”. 1 Reyes 17:16 Tan pronto ella unió su oración con su ofrenda la multiplicación divina comenzó. El ángel de la muerte había sido detenido. El final negativo que su mente había visualizado por causa de las circunstancias que le rodeaban en un instante fue cambiado. La mujer que estaba lista para comer su última comida tenía asegurada la provisión divina durante un tiempo de crisis. Un poco de aceite, un poco de harina, muchas oraciones y una semilla fueron los ingredientes necesarios para el milagro de la provisión divina. Una oración de emergencia “Y Jefté hizo voto a Jehová, diciendo: Si entregares a los amonitas en mis manos, cualquiera que saliere de las puertas de mi casa a recibirme, cuando regrese victorioso de los amonitas, será de Jehová, y lo ofreceré en holocausto”. Jueces 11:30-31 ¿Cómo sería tu oración si cuando Dios te pide que vayas a una batalla uno de tus escuadrones decide abandonarte y volver a casa? Esto fue lo que le ocurrió a un hombre llamado Jefté. Jefté estaba preparando un ejército para pelear por Israel. Él marchó a través de los campamentos reclutando soldados para pelear en contra de los AMONITAS. Recuerde que Josafat es el líder que Dios había escogido para dirigir al pueblo de Israel para este tiempo. “Y el Espíritu de Jehová vino sobre Jefté; y pasó por Galaad y Manasés, y de allí pasó a Mizpa de Galaad, y de Mizpa de Galaad pasó a los hijos de Amón”. Jueces 11:29 Aunque las Escrituras proveen pocos detalles acerca de la situación que Jefté enfrentaba es fácil entender que algo estaba mal. La causa exacta del problema no puede ser detectada si no observamos dos versos en el capítulo 12 del libro de Jueces. En estos versos observamos cómo la tribu de Efraín desobedece la orden de Jefté y se marcha dejándole a la merced de sus enemigos. “Y Jefté les respondió: Yo y mi pueblo teníamos una gran contienda con los hijos de Amón, y os llamé, y no me defendisteis de su mano”. Jueces 12:2 Cuando la tribu de Efraín se revela en contra de Jefté, el ejército de Israel se encuentra en desventaja. Jefté se enfrenta a la cruda realidad de que si Dios no hace algo a favor de ellos serían destruidos por el ejército enemigo. En algunas ocasiones nos encontramos en momentos donde no tan sólo la respuesta a nuestra oración es importante, sino que el momento para recibir la respuesta tiene que ser de inmediato. Jefté necesitaba mover la mano de Dios rápidamente. Si Dios no actuaba rápido todo estaría perdido. Notemos la clase de oración que Jefté utilizó para mover a Dios en ese preciso instante. “Y Jefté hizo voto a Jehová, diciendo: Si entregares a los amonitas en mis manos, cualquiera que saliere de las puertas de mi casa a recibirme, cuando regrese victorioso de los amonitas, será de Jehová, y lo ofreceré en holocausto”. Jueces 11:30-31 Recuerde que esta oración es una oración de desesperación. Jefté se encontraba en el campo de batalla y sus enemigos delante de él. La oración más efectiva En estos momentos Jefté tiene la opción de utilizar varios métodos de oración pero, decide acercarse a Dios a través de una oración combinada con una ofrenda. Como vamos a ver no fue cualquier ofrenda la que Jefté ofreció a Dios. “Y Jefté hizo voto a Jehová, diciendo: Si entregares a los amonitas en mis manos, cualquiera que saliere de las puertas de mi casa a recibirme, cuando regrese victorioso de los amonitas, será de Jehová, y lo ofreceré en holocausto”. Jueces 11:30-31 En situaciones apremiantes como en la que se encontraba Jefté, no podemos experimentar, es necesario utilizar un método seguro para recibir la contestación que necesitamos. Jefté tenía una sola oportunidad para recibir la contestación a su petición. De no recibir dicha contestación, Jefté y su ejército hubieran sido destruidos. Jefté había descubierto el secreto de energizar su oración con una ofrenda. Jefté no escatimó en ofrecerle a Dios todo el inventario de sus posesiones. No reservó ni separó nada de Dios. Por el contrario, le dio a Dios la autoridad para tomar todo lo que Dios quisiera. Muchas veces me cuestiono por qué razón cristianos esconden y guardan ciertas cosas de Dios. Dios nunca se ha reservado nada de nosotros, nos dio lo más preciado, Su Único Hijo. El hombre que aprende a no tener reservas con Dios y le da autoridad sobre todas las cosas que le pertenecen, mueve la mano de Dios en el instante que más lo necesita. “Y fue Jefté hacia los hijos de Amón para pelear contra ellos; y Jehová los entregó en su mano”. Jueces 11:32 Dios le dio la victoria a Jefté por encima de la desventaja que tenía en contra del ejército enemigo. Cuando la mano de Dios se mueve en nuestro favor no hacen falta aquellos que nos han abandonado. Si aprendes estos principios, cuando el mundo no te preste una mano amiga en los momentos difíciles siempre podrás contar con la Mano Divina. Su única hija Para poder comprender la magnitud del pacto de Jefté tenemos que continuar estudiando un poco más su historia respuesta Todos los derechos reservados © 2009 Otoniel Font “Pasados los dos meses volvió a su padre, quien hizo de ella conforme al voto que había hecho. Y ella nunca conoció varón”. Jueces 11:39 Jefté cumplió su promesa con Dios. Este gran líder entregó a la casa de Dios su única hija. La gran implicación de este acto es que Jefté estaba renunciando a tener descendencia. Al su hija ser dedicada al servicio de la casa de Dios, no podía casarse ni mucho menos tener hijos. Jefté cumplió con Dios, y Dios le dio la victoria Soldado romano levanta un memorial “Él, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios”. Hechos 10:4 Por favor presta atención al leer este capítulo. Contiene información muy clara acerca del poder de unir la oración con nuestras ofrendas. El ángel del Señor nos dice que este tipo de oración se llama la oración memorial. Un gentil busca a Dios Es tiempo de introducir las Escrituras más importantes dentro de esta enseñanza. Se trata de un hombre llamado Cornelio. Aunque la información acerca de él es limitada, es muy explícita. Él es una de las figuras más significativas dentro del Nuevo Testamento, porque el es el primer gentil cristiano mencionado. Mientras Simón Pedro se encontraba en el techo de una casa en la ciudad de Jope, escucha por primera vez el plan de Dios acerca de salvar a los gentiles. En una poderosa visión Dios le muestra que es necesario que esté dispuesto a predicar este evangelio a toda criatura. Al mismo tiempo un ángel visita a Cornelio y le indica que invite a Simón Pedro a su casa. Un gentil fiel Cornelio era un hombre devoto a Dios. Un hombre que tenía sinceros deseos de tener una relación con Dios. A diferencia de otros gentiles Cornelio creía en Jehová, el Dios Todopoderoso. Fielmente, Cornelio ponía en práctica todo lo que aprendía acerca de Dios. El autor del libro de los Hechos toma especial cuidado en mencionar la generosidad de este centurión en el momento de dar sus ofrendas. El relato nos muestra que la oración de Cornelio era para recibir más conocimiento acerca de Dios. Mientras Cornelio oraba se le presentó un ángel que le dio una clara explicación acerca del poder al complementar las oraciones con nuestras ofrendas. “Él, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios”. Hechos 10:4 El ángel le dijo a Cornelio que cuando vio las oraciones unidas a las ofrendas, éstas se convirtieron en un memorial delante de Él. Por favor, no mal interprete, la oración es algo poderoso en sí misma. Al mismo tiempo, dar es algo sumamente poderoso, pero la palabra de Dios es clara en mostrarnos que la unión de estos dos principios provoca grandes resultados. El resultado principal es que se convierten en una oración memorial. Un recordatorio perpetuo El ángel no se detuvo con las declaraciones pasadas sino que le habló a Cornelio con más detalle acerca de la poderosa oración que él había hecho. “Y dijo: Cornelio, tu oración ha sido oída, y tus limosnas han sido recordadas delante de Dios”. Hechos 10:31 Presta atención a las palabras que el ángel utiliza cuando habla a Cornelio: “tus oraciones y tus ofrendas han sido recordadas delante de Dios…”. Literalmente estas palabras establecen que las oraciones de Cornelio habían tomado un lugar permanente en los ojos de Dios. Toma un momento para digerir estos pensamientos. Cuando puedas comprender esta revelación, tu vida de oración jamás será la misma. “Envía, pues, a Jope, y haz venir a Simón el que tiene por sobrenombre Pedro, el cual mora en casa de Simón, un curtidor, junto al mar; y cuando llegue, él te hablará”. Hechos 10:32 No pierdas la importancia de las palabras que el ángel le da a Cornelio. El ángel le dice: “envía pues…”, estas palabras significan que por causa de la unión de las oraciones y las ofrendas, Cornelio tenía la autoridad de requerir la presencia de Pedro delante de él. Déjeme parafrasear lo que el ángel expresó: “tus oraciones unidas a tus ofrendas han puesto tu petición perpetuamente delante de Dios, ahora tienes derecho a requerir la visita de Pedro”. Estas palabras del ángel amplían aún más el poder de la unión de las oraciones con las ofrendas. A través de estos versos nos es revelado que no tan sólo recibimos grandes resultados a través de este tipo de oración, sino que la efectividad de la misma es prolongada. Esta oración provocó que un judío que estaba en el techo de una casa se reuniera bajo el mismo techo con un gentil. De la misma manera que Cornelio se benefició de la unión de estos principios, tú lo puedes hacer. Tus oraciones se harán más efectivas en el momento que las combines con las ofrendas. Piensa en la ofrenda memorial de esta manera: es como si levantaras una roca grande delante de Dios y en la misma estuvieran grabadas tus oraciones Recordemos los capítulos anteriores: Ana utilizó este tipo de oración; la viuda de Sarepta solucionó su problema de escasez utilizando este principio y Jefté obtuvo una grande victoria por causa de una oración memorial. La palabra de Dios establece que Él no hace acepción de personas. “Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas”. Deuteronomio 10:17 Estos versos demuestran claramente que todos aquellos que tengan temor a Dios y cumplan con su justicia, obtendrán los mismos resultados que otros han obtenido por creerle a Dios. Temor a Dios quiere decir reverencia y respeto. Justicia es cumplir con todos los principios que Él ha establecido para manifestar su bendición sobre nuestras vidas. Si desde hoy puedes respetar y actuar bajo los principios de una oración memorial, podrás reclamar los mismos resultados, y aún mayores, que aquellos que ya hemos mencionado Dos monedas captaron la atención de Cristo “Porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento”. Marcos 12:44 Muchos se sorprenden al descubrir dónde Jesús se encontraba cuando aparece la viuda que depositó los dos dracmas. La Palabra establece que Jesús estaba sentado frente al lugar donde se tomaban las ofrendas y desde allí observaba a cada uno y lo que depositaba. Si les preguntáramos a algunos cristianos dónde se sentaría Dios en el templo puedo imaginar la respuesta de algunos de ellos. Algunos dirían que se sentaría en los últimos bancos, porque el Señor es humilde. Otros dirían que se sentaría en el medio del templo, porque Él es amigo de todos. Los más espirituales dirían que se sentaría en el altar porque Él es la figura principal. Sin embargo, Jesús no escogió ninguno de esos lugares, prefirió estar cerca del lugar donde se recogían las ofrendas. “Jesús, sentado en una ocasión frente a las arcas de las ofrendas, miraba cómo la gente echaba dinero en ellas. Muchos ricos echaban mucho dinero, pero en esto llegó una viuda pobre que echó en una de las arcas dos monedas de cobre de muy poco valor”. Marcos 12:41-42 Jesús estaba pendiente a dos cosas mientras la gente depositaba sus ofrendas. Claramente la Biblia nos muestra que Él observaba con detenimiento la cantidad de la ofrenda de cada uno. Algunos han dicho que a Dios no le interesa la cantidad de nuestra ofrenda, pero Jesús prestó atención a la cantidad de las ofrendas. Su mirada no se quedó tan sólo en lo exterior sino que escudriñó los corazones de aquellos que ofrendaban. No todas las ofrendas son iguales Jesús claramente marcó la diferencia entre las ofrendas que había presenciado ese día en el templo. Muchas personas habían dado grandes cantidades de dinero que definitivamente sobrepasaban la cantidad de la ofrenda de esta viuda. A pesar de esta gran diferencia Jesús determinó que la ofrenda de esta mujer era mucho más grande. Los ricos estaban dando ofrendas basado en un nivel de importancia financiero diferente al de esta mujer. Claramente la Biblia nos dice que ellos daban de la abundancia de sus bienes. En palabras más sencillas estaban dando lo que les sobraba después de haber cubierto sus necesidades En cambio la viuda presentó otra clase de ofrenda. Presentó una ofrenda de sacrificio, no algo de lo que le sobraba. Esta mujer entregó lo último que ella tenía en su mano para cubrir sus necesidades básicas. “Porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento”. Marcos 12:44 Aunque la Biblia no nos presenta más detalles de esta mujer ni de su situación financiera estoy seguro que su vida cambió para siempre desde el momento que captó la atención de Cristo. Es imposible captar la atención de Dios y permanecer encerrado en las mismas condiciones. Varias personas captaron la atención del Maestro y sus vidas fueron transformadas. a) Bartimeo, el ciego, fue sanado: Marcos 10:46-50 b) La mujer con el flujo de sangre: Mateo 9:20-22 c) El paralítico de Betesda: Juan 5:5-8 d) La hija de Jairo: Marcos 9:23-25 e) La mujer sirofenicia: Marcos 7:26-29 Hay un particular que estremece mis pensamientos acerca de Jesús. La historia se encuentra en el libro de Marcos 2:1- 5. De acuerdo a la descripción podemos entender que la casa donde ocurre este milagro era la casa de Jesús. “Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa”. Marcos 2:1 Cuatro hombres decidieron que había llegado el día para que la vida de este paralítico cambiara. Haciendo un agujero en el techo de la casa de Jesús bajaron a este hombre a los pies del Maestro. Es impresionante cuando la Escritura establece que Jesús vio la fe de estas personas. Él no observó el agujero en su techo. No observó la interrupción ni la incomodidad que esto pudo haber causado. Lo que cautivó la atención del Maestro fue la fe de estas personas. En ese momento el hombre fue sanado. La lista de los milagros que ocurrieron en las vidas de aquellos que captaron la atención del Maestro es extensa. Una cosa es que nosotros pongamos nuestra mirada en Él y otra es que Él ponga Su mirada en nosotros. No hay duda en mi corazón que aquella viuda no permaneció en la situación en que se encontraba. Nadie que capta la atención de Jesús permanece de la misma manera. Venciendo los pensamientos negativos Por un momento póngase en la posición de esta viuda. ¡Cuán frustrante pudo haber sido para ella el acercarse al arca de las ofrendas con la pequeña cantidad que tenía cuando habían tantas personas ofreciendo grandes cantidades! Puedo imaginar los pensamientos con los que tuvo que batallar esta mujer: “¿Cómo te atreves presentarte con una ofrenda tan insignificante? ¿Piensas tú que habrá algún resultado en tu vida por la pequeña ofrenda que estás dando?”. Gloria a Dios que esta mujer puso todos esos pensamientos a un lado. La versión en inglés dice que ella lanzó sus monedas. “Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante”. Marcos 12:42 (“And there came a certain poor widow, and she threw in two mites, which make a farthing” Markus 12:42) Su acción terminó rápidamente con el argumento negativo de la mente. Su acción violenta de fe detuvo todos aquellos pensamientos que querían limitar su llegada al lugar donde recibiría el milagro. ¡Cuán grande es poder pensar que ese día Jesús estaría observando las ofrendas de todos los que asistieron! Si alguien podía cambiar la situación de esta mujer era Jesús. Estoy seguro que muchos habían visto a esta viuda ese día en el templo. Ninguno se inmutó en hacer algo por ella. Su fe la acercó al lugar donde tendría el encuentro más importante de toda su vida. Su fe permitió que Jesús pusiera su mirada en ella. Muchas personas pierden la bendición a mitad del camino. En muchas congregaciones los ujieres pasan el gazofilacio o canasta para recoger las ofrendas y muchos no echan nada. Como ministro me es triste ver personas que Dios les está dando la oportunidad de captar Su atención y muchas la dejan pasar. Aprende a vencer, con una acción violenta de fe, los pensamientos negativos que desean que te detengas cuando estás más cerca de tu milagro. Una razón para una acción violenta de fe Los creyentes que activan su fe son aquellos que tienen una razón para hacerlo. En el caso de esta mujer su necesidad provocó que ella creyera. “Porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento”. Marcos 12:44 Nuestras necesidades no deben ser la única razón para combinar nuestras oraciones con las ofrendas. Cornelio no tenía una necesidad como la viuda, pero si tenía un deseo. El deseo de este hombre era tener más revelación de Dios. No es necesario esperar a encontrarnos en condiciones negativas para provocar nuestra fe. En realidad pienso que esta es la peor manera de vivir. Si tengo que esperar que cosas negativas lleguen a mi vida para activar mi fe siempre me encontraré en un círculo vicioso de fracaso. Comienza hoy a mirar tu vida y busca tener un deseo como el de Ana. Algo que sólo Dios puede hacer por ti. Cuando lo tengas claro en tu espíritu comienza a complementar tus oraciones con tus ofrendas y podrás dar testimonio de los grandes resultados. Dios no hace acepción de personas “Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios”. 2 Corintios 1:20 (Versión Amplificada) La oración memorial trabaja para todo aquel que cree en la Palabra de Dios. No porque yo lo diga, sino porque la Palabra de Dios así lo establece. En las próximas páginas vas a encontrar cinco cosas acerca de Dios que nunca cambian. Son actitudes especiales que te garantizan tu derecho a utilizar la oración memorial en tu vida. Tu conocimiento de estas cinco cosas derribará cualquier oposición que se pueda levantar en tus pensamientos en contra de este principio. Dios no tiene favoritos La oración memorial funcionará en tu vida porque Dios no hace acepción de personas. Él te ama a ti igual que a todos los que creen en Él. Su Palabra demuestra la justicia de Dios. “Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas”. Hechos 10:34 Estos versos te demuestran que si Dios les ha dado el privilegio a otros para usar los principios de la oración memorial, tú también tienes el privilegios Dios no retiene las cosas buenas La oración memorial es algo bueno. Hemos observado las historias que hemos estudiado y lo testifican así. Recordemos a Ana, Jefté, la viuda de Sarepta, Cornelio y muchos otros que recibieron cosas buenas a través de una oración memorial. La palabra de Dios establece que Dios no va a retener ningún bien de sus hijos. “Porque sol y escudo es Jehová Dios; Gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad”. Salmos 84:11 Si estás caminando en la justicia de Dios tienes derecho a las cosas buenas de Dios para ti. Él ha prometido que no va a retener nada bueno de ti. Dios desea que vivas una vida en victoria y triunfo La oración memorial trae triunfo y victoria a todo aquel que la pone en práctica. A través de toda la Biblia podemos ver testimonios de personas que obtuvieron grandes resultados a través de la oración memorial. La Palabra de Dios está llena de testimonios de creyentes que tuvieron victoria sobre sus enemigos. Dios declara abiertamente que Su deseo es que camines en victoria total sobre tus enemigos. “Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento”. 2 Corintios 2:14 “Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”. 1 Corintios 15:57 La oración memorial es una oración de victoria. La oración memorial te promete la victoria cuando nada más te la puede dar. Dios tiene cosas mejores para ti Hay otra razón por la cual la oración memorial va a funcionar para ti. Dios te ha prometido cosas mejores que el Antiguo Testamento. El libro de Hebreos está dedicado completamente a demostrar que nos pertenecen cosas mayores a los creyentes. Dios nos ha prometido una mejor esperanza, mejores promesas, mejor testamento y hasta un mejor sacrificio. Pongámoslo de esta manera, cualquier cosa buena que Dios hizo por Ana, la viuda de Sarepta, Jefté y otros en el Antiguo Testamento, Dios nos ha prometido cosas mejores. “Proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros”. Hebreos 11:40 Si funcionó a los creyentes en el Antiguo Testamento tiene que provocar cosas mejores en nuestras vidas. Dios nunca cambia Una prueba final de que la oración memorial va a funcionar para ti es que Dios nunca cambia. Si Él lo hizo en una ocasión, lo volverá hacer. “Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos”. Malaquías 3:6 “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”. Hebreos 13:8 Dios es el mismo hoy y siempre. Si Dios lo hizo en una ocasión definitivamente lo volverá hacer hoy. La oración memorial funcionará para ti. El alcance de la oración memorial Estoy seguro que existe una necesidad especial, un deseo que sólo Dios puede contestar. En este capítulo te mostraré algunas necesidades o deseos comunes entre los cristianos. Las necesidades que presento no son las únicas que existen o que la oración memorial pueda contestar. Oración memorial por los(as) hijos(as) Tu oración memorial puede funcionar a favor de tus hijos(as). Una persona puede manejar problemas personales en el trabajo, problemas con familiares y hasta enfermedades. Cuando un padre tiene problemas con un(a) hijo(a) esto consume todos sus pensamientos. Es sumamente difícil concentrarse en el trabajo y en asuntos importantes mientras nuestros(as) hijos(as) se encuentran en dificultades. Por mejor educación que un padre le pueda brindar a sus hijos(as) algunos(as) toman decisiones erróneas. Donde quiera que voy me encuentro con padres que necesitan mover la mano de Dios a favor de ellos. Si alguno(a) de tus hijos(as) se encuentra en caminos peligrosos no te des por vencido, levanta una oración memorial. La mano de Dios los(as) rescatará de todo peligro y los(as) devolverá a tus manos salvos(as) y en victoria. Mientras unes tus oraciones con tus ofrendas permite que la Palabra de Dios traiga paz a tu espíritu. Recuerda la historia de Cornelio, nuestras oraciones combinadas con ofrendas hacen un memorial perpetuo delante de Dios. “Y dijo: Cornelio, tu oración ha sido oída, y tus limosnas han sido recordadas delante de Dios”. Hechos 10:31 Un mejor nivel de vida Tal vez tu problema es que no tienes suficiente dinero. Todo los meses esperas que las cosas mejoren tan sólo un poco más. Lamentablemente, a veces pasan meses y no puedes ver una mejoría en tu estilo de vida. Miras a tu alrededor y parece que no hay solución. No desmayes. Puedes hacer algo para que tu situación financiera cambie. Dios desea que tu situación financiera cambie tanto como tú lo estás esperando. Él desea que tú tengas en abundancia. En el día de hoy puedes levantar una oración memorial para mejorar tu estilo de vida. Dios desea que disfrutes de abundancia en todas las áreas de tu vida. No hay ninguna razón bíblica para que pases toda tu vida sin alcanzar un nivel de vida en abundancia. La Palabra de Dios establece que tienes derecho a la buena porción divina. “He aquí, pues, el bien que yo he visto: que lo bueno es comer y beber, y gozar uno del bien de todo su trabajo con que se fatiga debajo del sol, todos los días de su vida que Dios le ha dado; porque esta es su parte”. Eclesiastés 5:18 Comienza hoy a declarar que alcanzarás un mejor trabajo, una mejor casa, un mejor carro, un mejor futuro para ti y tu familia. La oración memorial puede cambiar toda tu situación moviendo la mano de Dios a favor tuyo. La oración memorial puede traer un compañero Familias divididas y destruidas son algo común en los tiempos que estamos viviendo. Son miles las madres solteras que tienen que criar a sus hijos(as) solas. Estas mujeres están en todos los niveles sociales. Muchas de ellas mujeres cristianas. Muchas han perdido la esperanza de conseguir un compañero idóneo. No podemos olvidar que Dios es el Dios de la segunda oportunidad ano de Dios a favor tuyo para conseguir tu compañero idóneo. Dios conoce las oraciones de madres solteras. Recuerda la oración de la viuda de Sarepta. Esta mujer recibió el milagro que ella deseaba cuando complementó sus oraciones con sus ofrendas. Dios no se ha olvidado de ti. La oración memorial trae grandes resultados Puede ser que no haya mencionado la necesidad que hoy tienes presente. No importa la necesidad o deseo, la oración memorial traerá grandes resultados en tu vida. No limites el poder de la oración. Donde quiera que necesites, solo ora. “Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos”. Lucas 11:1 No te sorprendas cuando te digo que te voy a enseñar cómo hacer una oración. Juan el Bautista tuvo que enseñar a sus discípulos a orar. Cristo también enseñó a sus discípulos los principios de la oración. La oración memorial tiene unos principios básicos que deseo impartir a tu vida. “Orarás a él, y él te oirá; Y tú pagarás tus votos. Determinarás asimismo una cosa, y te será firme, Y sobre tus caminos resplandecerá luz”. Job 22:27-28 La semilla u ofrenda dentro de esta oración es el voto (una promesa sincera). La petición dentro de esta oración no la conocemos porque el autor no la revela. Note que la frase “harás una oración” no se refiere a las palabras que forman la oración sino a la estructura de la oración. Este verso claramente nos habla del poder de complementar nuestras oraciones con ofrendas. Dirijamos nuestra atención a la palabra “declarar”. Cuando estudiamos esta palabra en el lenguaje original nos damos cuenta que se utiliza pocas veces en las Escrituras. Uno de los lugares es Isaías 9:20 donde significa arrebatar o agarrar violentamente. Podemos ver la relación de esta palabra con las historias que hemos estudiado porque esta palabra nos habla de acciones violentas. Definitivamente Ana se convirtió en mujer de oración violenta cuando comenzó a reclamarle a Dios por qué se había olvidado de ella. La viuda de Sarepta se convirtió en una mujer de fe violenta cuando le dio al profeta lo que parecía ser su última comida. La viuda que lanzó las dos dracmas en el altar tomó una acción agresiva que captó la atención de Cristo. Cuando presentamos nuestras oraciones de esta manera, combinando nuestras ofrendas con nuestras declaraciones, Dios nos asegura una respuesta. La Palabra de Dios dice que “nos será firme o establecidas”. Qué palabra tan poderosa escogió Dios para describir el efecto de nuestras ofrendas combinadas con nuestras oraciones: “nos será firme”. Es una palabra en hebreo que demuestra varias acciones poderosas; significa “lo que has demandado será alcanzado”, también “lo que es malo será cambiado en bien”. Otra expresión puede ser “lo que más necesites será completado o suplido”. Finalmente, significa “las cosas que se te oponen hoy no se te volverán a oponer nunca más. Dios se levantará en contra de ellas”. La petición Dirijamos nuestra atención al aspecto de cómo formar nuestra declaración de fe. ¿Qué es lo que necesitas o deseas? Puede ser algo por lo cual has estado orando mucho tiempo. Si recuerdas, ese era el caso en la vida de Ana y la Viuda de Sarepta. Ambas habían esperado mucho tiempo para recibir lo que necesitaban o deseaban. Ambas pensaron que Dios se había olvidado de ellas y que sus oraciones no estaban siendo escuchadas. Puede ser que necesites una respuesta inmediata como Jefté. A lo mejor tus peticiones son como las de la viuda que lanzó sus dos dracma, deseos o necesidades que todavía no has compartido con nadie. A lo mejor sólo Dios puede entender lo que hay en tu corazón. Siempre ora la voluntad de Dios Es necesario recordar que Dios no va a contestar una oración simplemente porque tenga dinero mezclado con ella. No puedes chantajear a Dios con tu dinero. Es claro que Dios no responde a oraciones que están en contra de Su voluntad. “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye”. 1 Juan 5:14 Ora siempre la Palabra de Dios Orar de acuerdo a la voluntad de Dios no es tan difícil como parece. Si estás orando por una persona no creyente, ora primero por la salvación de esa persona porque es el deseo de Dios que ninguno perezca. “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”. 2 Pedro 3:9 Si estás orando por libertad financiera, pide con valentía el dinero que necesitas. Pide con confianza sabiendo que es el deseo de Dios que tú prosperes. “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas y que tengas salud, así como prospera tu alma”. 3 Juan 2 Si tu oración es por un hermano o hermana en la fe simplemente pide por aquellas cosas que lo han de dirigir a la voluntad de Dios para su vida. “Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación”. Romanos 14:19 “De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella”. Marcos 14:9 La exactitud y claridad de la Palabra de Dios es maravillosa, no deja lugar a ninguna duda. El capítulo 14 del libro de Marcos nos da información exacta de la cantidad de la ofrenda en nuestra oración memorial. Las instrucciones son claras, concisas y fáciles de seguir. La ofrenda tiene que ser valiosa para ti En Marcos 14 encontramos a una mujer que toma una acción que se convierte en un memorial. Ella ungió los pies de Jesús con un perfume extremadamente costoso. “Pero estando él en Betania, en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho precio; y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza”. Marcos 14:3 Es difícil establecer el valor actual del perfume que esta mujer utilizó. Marcos nos deja saber que eran 300 denarios. “Porque podía haberse vendido por más de trescientos denarios, y haberse dado a los pobres. Y murmuraban contra ella”. Marcos 14:5 Trescientos denarios era alrededor de dos terceras parte del salario de un año promedio. Probablemente la mejor manera de describir este perfume es diciendo que era algo sumamente valioso. Cuando leemos toda la historia podemos ver cómo algunos no aprobaron la cantidad que esta mujer invirtió en ungir los pies del Maestro. Aún más, lo catalogaron como un desperdicio. Jesús no pensó de la misma manera, Él estableció el verdadero valor de esa ofrenda diciendo que esta mujer había hecho algo bueno. “Pero Jesús dijo: Dejadla, ¿por qué la molestáis? Buena obra me ha hecho”. Marcos 14:6 Aquellos que encontraron que lo que esta mujer hizo fue algo erróneo rápidamente establecieron que era un acto egoísta. Según ellos, los pobres lo necesitaban más que Jesús. Debemos aprender algo de esta historia. Una de las tácticas del enemigo para detener la abundancia de Dios sobre tu vida es redirigir tus ofrendas. Si él no puede detener tus acciones de dar, entonces va a intentar que lo hagas en dirección contraria a lo que Dios te está diciendo. Siempre que Dios me ha dirigido a dar alguna ofrenda, aparecen cientos de lugares donde invertir mis finanzas. Mantén este pensamiento en tu mente siempre: “Antes de poder hacer cualquier cosa tienes que entender que no puedes hacerlo todo.” Cada vez que vayas a hacer una ofrenda memorial llegarán cosas importantes que tienes que hacer. Tenemos que reconocer que la viuda que ofrendó las dos dracmas probablemente tenía una lista muy larga de cosas importantes para hacer, pero en aquella ocasión decidió hacer una ofrenda por algo que ella deseaba. Lo más grande, no lo más pequeño Jesús hizo una declaración que demuestra la cantidad de la ofrenda que hizo la mujer que derramó el pote de alabastro sobre sus pies. Él dijo que ella hizo lo que ella podía. “Esta ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura”. Marcos 14:8 Dios se mueve cuando tu ofrenda te mueve a ti Pocos cristianos han dedicado tiempo a pensar cómo Dios pone valor a nuestras ofrendas. Asumen que para Dios cien mil dólares es una cantidad sustanciosa y un dólar es algo pequeño. Tenemos que recordar que Dios es el dueño de todo y no tiene necesidad de nada material. Por esta razón, Dios no se impresiona por lo grande de la ofrenda sino por la cantidad que le sobra a la persona después de darla. “Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento”. Marcos 12:43-44 La ofrenda de la viuda fue poderosa porque no le sobró nada después de darla. Esto era lo único que esta mujer tenía. Para aquellos que pensaban que habían dado mucho por la cantidad que depositaron ese día se olvidaron que Dios se fija en lo que sobra después de darlo. Si la cantidad que has decidido dar es insignificante para ti, también lo será para Dios. La Palabra de Dios nos muestra que todo lo que nos mueva a nosotros es lo que lo mueve a Él. “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado”. Hebreos 4:15 Él siente lo que tú sientes. Él juzga tu ofrenda por la manera en que te sientes cuando la das. Mientras más medites en este verso te convencerás que Dios juzga nuestras acciones dependiendo de nuestra manera de sentirnos cuando las hacemos. Si la cantidad que vas a dar no te impresiona tampoco moverá a Dios. Si tu regalo tiene poco valor para ti, también tendrá poco valor para Dios. Estableciendo un memorial eterno No es hasta el verso nueve que podemos entender cuánto valor le dio el Señor al perfume que esta mujer derramó a sus pies. “De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella”. Marcos 14:9 El Señor le dio el valor a lo que esta mujer estaba haciendo porque el perfume era valioso para ella. Es curioso cuando prestamos atención a las últimas palabras del Señor: “donde quiera que se predique este evangelio se hablará de ella para su memoria”. Esta mujer no construyó un edificio. Esta mujer no escribió ninguno de los evangelios. La ofrenda que esta mujer entregó fue tan valiosa que la inmortalizó en la historia del evangelio. La cantidad de la ofrenda memorial es todo lo que tú puedas hacer. “Ésta ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura”. Marcos 14:8 Es necesario que evalúes cuán importante es para ti. Esta mujer hizo todo lo que ella podía. Cuando comiences a orar para poder reconocer cuánto debe ser la cantidad de tu ofrenda memorial llegarás a un punto en tu corazón donde sentirás la paz de Dios. La paz de Dios será tu más grande señal de que has tomado la decisión correcta. “Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed”. Colosenses 3:15 El pacto o voto Un voto es una promesa solemne. Ana prometió el hijo que aún no había concebido en su vientre. Jefté, estando lejos de su cuidad y enfrentándose